Asesoramiento a sus pacientesEs importante mantener informados a sus pacientes sobre el curso de acción adecuado para tratar su diarrea. Muchos pacientes subestiman los graves impactos de la deshidratación que puede provocar e ignoran que consumir una dieta adecuada y beber mucho líquido mantendrán blandas las heces y ayudarán a evitar dolor durante sus movimientos intestinales. Otros tratamientos, como medicamentos, pueden resultar útiles, pero no siempre son necesarios.
DeshidrataciónHaga hincapié a sus pacientes sobre la importancia de mantenerse hidratados. Los pacientes deben saber que, si se deshidratan mientras tienen diarrea, su caso se puede ver muy empeorado y puede llevarles a la hospitalización, en especial en el caso de los niños. Con los niños, la rehidratación mediante soluciones orales de rehidratación (SOR) es el primer tratamiento en todos los casos de diarrea.
Los adultos con diarrea deben beber muchos líquidos para recuperar el agua que ha perdido el cuerpo. Una dieta de líquidos claros causará el mejor efecto contra la mayoría de los casos de diarrea. Junto con el agua, los zumos, los caldos y los tés flojos resultan útiles para evitar la deshidratación.
AlimentosLos niños que necesitan rehidratarse deben seguir siendo alimentados. Los alimentos no deben evitarse más de 4 – 6 horas desde el inicio de la rehidratación. Para tratar de forma óptima a los niños con deshidratación de leve a moderada, hay que seguir alimentándolos con normalidad. La lactancia debe continuar durante una gastroenteritis aguda. A los adultos se les debe aconsejar que intenten comer algo mientras dura la diarrea. Comer alimentos sólidos ayudará a aliviar y evitar los calambres estomacales.
Otra informaciónSi el caso de diarrea es leve, los pacientes pueden hacer ejercicio, pero deben evitar actividades agotadoras hasta que hayan desaparecido los síntomas. El riesgo de deshidratación aumenta en estos casos, lo que puede aumentar la gravedad de la diarrea. Unos buenos hábitos de higiene pueden ayudar a prevenir la diarrea. Aconseje que se laven las manos con jabón, antes de comer o preparar alimentos y, en especial, después de usar el baño.
Sugiera a los pacientes que sufren diarrea que descansen todo lo que puedan. Esto ayudará en el proceso de curación.
Los niños que padecen diarrea deben quedarse en casa y no ir al colegio ni a la guardería hasta que los síntomas hayan desaparecido. Esto no solo les dará tiempo para descansar y recuperarse, sino que también evitará que otros niños se contagien de su diarrea. Anime a los pacientes a pedir un tratamiento de emergencia si sus síntomas empeoran. Entre los síntomas se encuentran los siguientes: diarrea que dura más de tres días; heces de color negro o con sangreSíntomas de la deshidrataciónDolores estomacales que persisten incluso después de los movimientos intestinales. Fiebre que acompaña la diarrea.Diarrea que aparece mientras se toman medicamentosUn niño menor de tres meses que sufre diarrea y vómitosNiños mayores de tres meses que vomitan durante más de 12 horas